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Viaje a Toscana: Bodega Antinori

El día 31 de enero los componentes de los equipos valenciano y barcelonés de Skywine se dieron cita en el aeropuerto de Pisa para iniciar una mini ruta por 3 de las bodegas más emblemáticas de la Toscana.

 En un día plomizo que amenazó más que cumplió con el pronóstico de abundantes lluvias, del aeropuerto de Pisa nos dirigimos a la primera escala del recorrido:

Antinori

Diseñada para fundirse con su entorno, para lo cual fue edificada en su totalidad utilizando materiales de la zona, la nueva bodega fue inaugurada el 25 de octubre de 2012 y representa el amor de la familia Antinori por las laderas del Chianti Classico, plasmando el lazo ancestral que une a esta familia con esta tierra desde hace siglos.

El diseño arquitectónico corrió a cargo del estudio de Archea Associati que siguió en todo momento las indicaciones del Marqués Piero Antinori y sus hijas: Albiera, Allegra y Alessia

La construcción se prolongó durante 7 años en los cuales, la colina en la que se encuentra fue totalmente vaciada por dentro y acondicionada para acoger uno de los proyectos arquitectónicos más ambiciosos no sólo de Italia sino de Europa y que transciende el ámbito vitivinícola para reclamar atención por sí misma.

La estructura  de color teja amarronada se construyó empleando materiales naturales como terracota, madera, y otros como el acero corten, que permiten que se funda miméticamente con el exterior. Los materiales fueron escogidos con la intención de subrayar la profundidad de las raíces que la familia Antinori tiene en estas tierras.

Prácticamente invisible desde el exterior, en su interior acoge el espacio de elaboración, crianza, degustación y administrativo. Destacar la impresionante escalera en espiral que une los tres pisos de los que consta el edificio. En su diseño primó siempre la idea de que los procesos de elaboración se llevaran a cabo por gravedad y escogiendo los materiales para preservar una temperatura y humedad óptimas.

El viñedo, que se puede contemplar desde su magnífica terraza lo compone en primer lugar la Sangiovese (uva con la que se elabora el Chianti Clássico), acompañada de las otras uvas que forman el ensamblaje clásico: Canaiolo, Cillegiolo, Colorino, Malvasía Nera y Mammolo. Asimismo tienen una pequeña representación variedades foráneas -y sin embargo perfectamente adaptadas al terreno toscano- como la Cabernet Franc y la Cabernet Sauvignon.

El museo

Antes de acceder a la zona de elaboración, pasamos por una zona compuesta por varias salas diáfanas que forman un espacio suspendido en el tiempo donde la vanguardia conversa con la tradición de una familia que lleva elaborando vino desde el siglo XIV, y donde las obras de artistas contemporáneos conviven con las atesoradas en la colección histórica-artística de la familia manteniendo el compromiso de mecenazgo marcado por la tradición florentina.

La familia Antinori

La familia Antinori lleva elaborando vino más de seis siglos, de hecho está documentada la adhesión de Giovanni di Piero Antinori al Gremio de Viticultores de Florencia en el año 1385.

A lo largo de su dilatada historia que se prolonga durante veintiséis generaciones, la familia Antinori ha mantenido el control directo de la empresa sin miedo a tomar decisiones arriesgadas pero siempre manteniendo el respeto por las tradiciones y el territorio intacto.

A día de hoy la empresa está liderada por el Marqués y sus tres hijas, todos ellos involucrados en primera persona en el negocio familiar. Tradición, pasión, visión e intuición son los conceptos clave que han llevado a los Antinori a consolidarse como uno de los principales viticultores y elaboradores de Italia.

Sala de elaboración, sala de barricas y cata

Pasamos por una impresionante sala de elaboración donde todo es miimetricamente controlado por hombre y máquinas para llegar a un remanso de majestuosa paz, la sala de barricas. En los lados de la parte superior y como suspendidas en el aire, se encuentran tres salas de cata que recuerdan a modernas cápsulas acopladas a una nave madre espacial.

En una elegante mesa de cata estaban dispuestos tres vinos que reflejarían por sí mismos tanto el respeto a la tradición como el espíritu innovador de esta familia:

Pian delle Vigne 2014
Achelo 2015
Villa Antinori Chianti Classico Riserva 2013

Pero dejemos que sean ellos mismos los que hablen a través de nuestras sensaciones:

Pian delle Vigne 2014

BODEGA:  Marchesi Antinori
ORIGEN:  Rosso di Montalcino DOC
VARIEDADES:  100% Sangiovese
ELABORACIÓN:  Prensado y extracción ligeros durante la fermentación que se realizó a temperatura controlada (25º C). El contacto con los hollejos se prolongó durante 8-10 días. Tras las fermentaciones alcohólica y maloláctica el vino reposó en barricas de roble durante 12 meses. 

La cata

Color rojo frambuesa, capa media, brillante y limpio.
Nariz de intensidad media y buena definición. Aromas de fruta roja ácida fresca (frambuesa, cereza) y de monte mediterráneo (tomillo, laurel). Frescura y franqueza.
Entrada en boca franca y fresca en la que se repiten las sensaciones de la nariz dentro de un equilibrio entre la fruta y las hierbas aromáticas que aportan sapidez y personalidad dentro de un conjunto vibrante gracias a su buena acidez. 
El carácter de la Sangiovese se muestra en este vino de una manera espontánea y juvenil pero sin aristas ni rusticidades. Excelente manera de adentrarse en esta variedad con un vino de calidad que se aleja de los sangioveses comunes.

Achelo 2015

BODEGA:  La Braccesca (Grupo Antinori) 
ORIGEN:  Cortona DOC (Arezzo) 
VARIEDADES:  100%  Syrah 
ELABORACIÓN
:  Tras el despalillado y el prensado, el mosto maceró junto a los hollejos durante varios dias para extraer las características frutales de la variedad. La fermentación alcohólica tuvo lugar a temperatura controlada que no superó los 28º C durante unos 10 días. Posteriormente un 70% del vino realizó la fermentación maloláctica en barricas usadas de roble francés (uno o dos usos) mientras que el restante 30% permaneció en depósitos de acero inoxidable. El vino se embotelló en enero de 2017.

La cata

Color rojo picota amoratado, con intensidad cromática, capa alta, limpieza y buen brillo. 
Nariz de intensidad medida alta con protagonismo de las notas florales (violetas) y frutales carnosas (cerezas maduras, moras). Con poca aireación aparecen los aromas especiados tan típicos de la variedad: pimienta negra, pimienta blanca, toque de clavo. 
La entrada en boca es muy pulida y redondeada. Intensamente frutal, destaca la fruta muy madura tanto negra como roja. El tanino es elegante, el tacto carnoso y con el paso del tiempo y el trabajo del oxigeno la frutosidad se licoriza y aparecen notas de regaliz y de nuevo las especias de la nariz. 

Buena y fiel adaptación de la variedad a este terreno.

Villa Antinori Chianti Classico Riserva 2013 

BODEGA:  La Braccesca (Grupo Antinori) 
ORIGEN:  Cortona DOC (Arezzo) 
VARIEDADES:  100%  Syrah 
ELABORACIÓN
:  Tras el despalillado y el prensado, el mosto maceró junto a los hollejos durante varios dias para extraer las características frutales de la variedad. La fermentación alcohólica tuvo lugar a temperatura controlada que no superó los 28º C durante unos 10 días. Posteriormente un 70% del vino realizó la fermentación maloláctica en barricas usadas de roble francés (uno o dos usos) mientras que el restante 30% permaneció en depósitos de acero inoxidable. El vino se embotelló en enero de 2017.

La cata

Color rojo picota puro, capa media alta, buen brillo y limpieza.
Nariz de intensidad media-alta y perfil maduro en la que destacan la cereza muy madura (picota) y pinceladas licorosas. También se encuentran notas de hierbas aromáticas (laurel, romero).
En boca es profundo, carnoso, muy frutal. Tiene un punto cálido no alcohólico pero que exige control en la temperatura de servicio. El tacto es sedoso y aterciopelado, los taninos muy pulidos, paso elegante y retrogusto con recuerdos a higos y ciruela pasa
Buena permanencia.

 

Tras este intenso inicio pusimos rumbo a la hermosa Florencia donde, en uno de sus bellos hoteles, nos permitimos una pausa para recargarnos de energía y continuar camino, que en aquella noche de invierno nos llevaría a la Cantinetta Antinori.